El Gobierno avanza en la regulación del cannabis: una oportunidad para cultivadores en Colombia

El Gobierno avanza en la regulación del cannabis: una oportunidad para cultivadores en Colombia

En los últimos meses, el panorama del cannabis en Colombia ha empezado a moverse nuevamente, esta vez con un enfoque que pone en el centro a quienes históricamente han estado más cerca de la planta: las comunidades campesinas e indígenas.

El Gobierno del presidente Gustavo Petro anunció avances en la modificación del Decreto 1138 de 2025, una normativa clave que regula el uso de la flor de cannabis en productos con fines médicos. Este ajuste no es menor: busca corregir vacíos y, sobre todo, garantizar que pequeños y medianos cultivadores tengan un papel real dentro de la industria legal.

Comunicado del Ministerio de Justicia

Un cambio con enfoque territorial

Según el comunicado oficial, el trabajo no ha sido solo técnico. Detrás de estos cambios hay un proceso de diálogo con comunidades, especialmente en regiones como el norte del Cauca, donde el cultivo de cannabis ha sido parte de la economía local durante años.

La idea es clara: construir una regulación que no solo funcione en el papel, sino que también refleje la realidad del territorio. Esto incluye reconocer el conocimiento ancestral, las dinámicas rurales y la necesidad de generar oportunidades legales para quienes han vivido del cultivo.

Además, el proceso ha involucrado a varias entidades del Estado, incluyendo los ministerios de Justicia, Agricultura y Salud, lo que muestra que el enfoque es integral y no solo sanitario o económico.

Más allá de la regulación: transición y oportunidades

Uno de los puntos más interesantes de este avance es su relación con la transformación económica de los territorios. El Gobierno ha planteado esta regulación como parte de una estrategia más amplia para impulsar economías legales y sostenibles en zonas que históricamente han estado vinculadas a actividades informales.

Esto abre una conversación importante: el cannabis ya no se ve únicamente desde la prohibición, sino como una oportunidad productiva, especialmente en el sector medicinal e industrial.

Para quienes están en el mundo del cultivo —ya sea a pequeña escala o con visión comercial— esto puede representar un cambio significativo en los próximos años.

Cannabis vs marihuana: una diferencia clave

En medio de este debate, es importante aclarar un punto que suele generar confusión.

El cannabis es la planta en general, que incluye distintas variedades como Cannabis sativa, indica y ruderalis. De ella se derivan múltiples usos: medicinales, industriales e incluso alimenticios.

La marihuana, en cambio, es solo una parte de esa planta: específicamente las flores, hojas y tallos secos que se utilizan para consumo, generalmente con mayor concentración de THC, el compuesto responsable de los efectos psicoactivos.

En otras palabras, toda marihuana proviene del cannabis, pero no todo el cannabis se usa con ese fin. De hecho, derivados como el cáñamo tienen aplicaciones muy diferentes, desde textiles hasta bioconstrucción.

¿Qué significa esto para el futuro del cultivo?

Aunque todavía faltan detalles por definir, este tipo de ajustes regulatorios marcan una dirección clara: Colombia está buscando consolidar una industria del cannabis más inclusiva, organizada y conectada con el territorio.

Para quienes ya están cultivando o quieren empezar, esto refuerza algo clave: entender el contexto legal y técnico será cada vez más importante. No solo se trata de producir, sino de hacerlo bien, con procesos más profesionales y alineados con lo que viene para el país.

 

En PAR Iluminación seguiremos atentos a estos cambios, porque sabemos que el futuro del cultivo también depende de estar bien informado y preparado.